En este viaje de historias que se entrelazan he podido descubrir actitudes hermosísimas llenas de espontaneidad, gestos de desprendimiento sinceros, capacidad de escucha ilimitada, de amor solidario, de generosidad que no se niega ni a sí misma, de perdón que se dona, de saltos por encima de las diferencias abrazando lo que nos hace iguales, de tolerancia en momentos de tensión, en fin, una cantidad enorme de acciones que engrandecen el ser humano y que denota una naturaleza hecha para la grandeza y la trascendencia.
Como contraparte he podido ser testigo de actitudes llenas de egoísmo , de tramas oscuras cuyo anonimato los ampara mientras el daño progresa, de un abrazo que es dado con una sonrisa y cuya mano sostiene una daga que espera atravesar, de atropellos verbales que lastiman más que una golpiza, de presencias tan tóxicas que su hedor invade todo el lugar donde entra, de palabras tan venenosas que al tener que oírlas sientes un malestar físico…quedas verdaderamente enferma cuando puedes casi palpar la maldad humana.
Esto no lo encontré en ninguna novela de ciencia ficción. Esto lo escribo por lo que vivo y observo hoy . Estamos rodeados de ambos tipos de personas todo el tiempo y acabaremos siendo como una de ellas; todo dependerá de que lado elegimos vivir: dando vida, sembrando aunque no cosechemos, siendo luz y sal del mundo o arrancando la semilla antes de dar el fruto, escondiendo la luz para que nadie pueda ver nuestras oscuras intenciones y pisando todo y todos los que no sean como nosotros.
Yo ya hice mi elección por lo que desde ya estoy eligiendo con quien quiero estar y donde. También elegí lo que quiero ser y lo que nunca seré. Habrá personas que saldrán de mi vida , lugares que nunca más frecuentaré, cosas a las que debo renunciar y decisiones que no aplazaré mas. Sé que he decidido correctamente porque solo de pensarlo ya me siento feliz y en paz.