Cuando te tomas el tiempo para hacer de tu vida un proyecto serio, para tomar de verdad decisiones que te llevan a vivir la vida que Dios ha diseñado para ti, todo se pone en orden, todo comienza a hacer sentido. tu vas sintiendo como todo va conectando, con esa fuerza que hay dentro de ti, con las fuerzas que emanan de otros hacia ti y sabes rechazar con mucha firmeza todas aquellas cosas que no te convienen, que no te aportan, que te restan. por eso yo entiendo que el 2012 fue el año que yo tomé en serio el vivir, que yo dejé de sobrevivir o de transitar por la vida, haciendo las cosas no necesariamente mal, pero si haciéndolas incompletas , no entendiendo a profundidad que era lo que estaba viviendo o lo que había vivido hasta la fecha . Me di cuenta que Dios me había permitido ensayar por muchos años , casi medio siglo, y que entonces ahora me tocaba comenzar a vivir.
El venía haciendo algunos bocetos, intentos aquí y allá, descartando opciones de caminos y perfilando algunas esquinas. Ya en el 2012,el comenzó a darle forma definitiva a lo que él quería que fuera mi vida, a poner inquietudes en mi corazón , a entender que tenía que ir dejando cosas y hasta personas, a desapegarme, a buscar fuentes nuevas de inspiración y motivación fuera de donde yo las estaba buscando. Me proveyó de herramientas y de ayuda externa y me llamaba a ponerme en sintonía con su universo, ese universo de amor que él había creado para mi y al que yo tenía acceso porque me habían dado una contraseña y un usuario, pero yo solamente entraba de vez en cuando. Me llamaba en su infinito amor a tratar de entrar de una manera diaria en contacto con él, a tratar de conectar con su mensaje y con su amor y hacer que ese mensaje se hiciera vida en mi vida, a tratar de satisfacer las necesidades de mi corazón, dar respuesta a todas esas preguntas que se habían quedado sin contestar y que yo había formulado una sola vez y me había conformado con no preguntar más…
Pero el Señor puso en mi esa inquietud, puso un corazón que no se satisface hasta que él me responde…el mundo dejó de darme respuestas y yo dejé de preguntarle y volví la mirada hacia mi Dios a hacerle preguntas más relevantes, a buscar ya respuestas más contundentes , a necesitar cada vez menos del mundo y más de él.
En esta etapa de mi vida ya definitivamente por lo menos se que estoy en camino, no sé qué tan largo es, pero no importa, el objetivo no es conocer todos los detalles sino apreciarlos mientras los vaya viviendo..pequeños, grandes, trascendentes, ordinarios, no importa porque son todos parte de una misma cosa….es mi vida y tengo un destino que no es terrenal y es lo que debo cuidar y que no se me olvide. Tener claro como llegar a ese destino…saber que no será con mis fuerzas ni por mis méritos, será por gracia.
En este 2014 mi foco es ir hasta donde me quiera llevar el Señor.