La Herencia

 

Es una realidad que ya he compartido con mis hijos. Cuando yo me marche de este mundo, ellos no encontrarán grandes fortunas en un banco ni en suiza ni en RD , ni en ninguna parte, o sea que no gasten sus energías en eso , que no busquen porque no hay. Les ahorro tiempo y esfuerzo . Tampoco espero dejarles deudas, pero esa parte aún estoy viendo como la resuelvo.

Durante todos mis años como mamá de lo que sí me he preocupado, aún antes de que ellos tuvieran conciencia de las cosas, era de proveerles de experiencias extraordinarias que primero se gestaban en mi imaginación y luego gracias a Dios podía materializarlas. Me gozaba desde que comenzaba a pensar en ellas y las disfrutaba antes, durante y aún mucho después… todavía aún hoy en día, trato de ser su cómplice en los sueños que se acomodan en sus corazones y a los que como mamá, quisiera poder complacer en un 100%!.
Pero primordialmente me he preocupado de proveerles una educación en valores dentro de la casa y crearles las oportunidades para que accedieran a una formación académica que en muchos momentos estuvo incluso por encima de nuestras posibilidades. La educación está dentro de las prioridades que Carlos y yo acordamos para nuestra familia, y preferimos muchas veces dejar de hacer otras cosas para exponerlos a experiencias que los hicieran crecer como personas y les crearan la base para su futuro profesional. Es la verdadera herencia que podemos dejarles a nuestros hijos y la que ellos más agradecen pues se queda con ellos toda la vida…el dinero se gasta, el conocimiento es la inversión de mayor retorno que conozco.
A nuestros hijos les hemos enseñado además a no conformarse con escuchar las opiniones de otros, sino que respetándolas todas, ensanchen sus horizontes y logren conformar un criterio propio de todo y de todos. Esto sin duda los ayudará a mantener una coherencia en un mundo que cada vez más se maneja en función de opiniones de seudo expertos y modelos que enarbolan sus antivalores con tal fuerza que los que no piensan mucho y prefieren no deternerse a analizar, los siguen sin cuestionar. Les hemos enseñado el valor de compartir las bendiciones que hemos recibido y el ser agradecidos de Dios en todo momento y bajo cualquier circunstancia, no solo cuando las cosas nos van bien.
Es oportuno para mí entonces, luego de llegar a este momento donde ya tenemos una master en la casa y otro en camino, más una benjamina que va subiendo repleta de honores académicos, pensar que ha valido la pena y sentirnos orgullosos. No solo son excelentes en sus entornos profesionales y académicos, sino que poseen cualidades que no son genéticas sino que han logrado cultivar ellos al tomar buenas decisiones y elegir siempre el bien mayor. Lo volvería a hacer todo de nuevo!!!
Estoy orgullosa de mis hijos y no me lo puedo callar!!! Estoy convencida de que una de las razones de mi vida, para lo que vine a este mundo es para ser su mamá, para ser su cómplice y ayuda para cumplir sus sueños porque la felicidad que sus logros me dan , los grandes y los pequeños, no tiene otra explicación. Ahí encuentro sentido a todo. En amarlos, en guiarlos en protegerlos y orando por ellos y su futuro.
Gracias Dios mío por este privilegio de ser mamá de estos tres seres tan especiales…vivo para merecerlos!

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