No se puede vivir en la vida sin un itinerario espiritual. No se puede vivir como si no tuviéramos destino, como si caminar fuera un simple ejercicio de mover las piernas…somos caminantes, somos peregrinos, tenemos un lugar a donde llegar, por tanto necesitamos un mapa, una guía, trazarnos un camino, un itinerario espiritual.
Comienza de manera muy sencilla , con un encuentro fortuito, con un amigo que camina junto a nosotros desde siempre, pero es en un momento particular donde nos hacemos conscientes de su presencia.
Es con ese amigo que más adelante nos sentamos a hablar de nuestras cosas, de aquellas que nos pasan y no entendemos, de aquellas que nos lastiman y no terminamos de sanar o de aquellas que llenos de alegría no nos contenemos para contarle al mundo. Con él podemos hablar de todo….
Hablar y buscar también que él nos cuente y nos diga algo que no conocemos o que sabemos solo a medias, algo que necesitamos saber pero no sabíamos donde buscar. Nos interesa esa conversación , prestamos más atención y nos convertimos en amigos cercanos; no ya amigos del camino. Se crea un vínculo, una amistad profunda que va transformando nuestra vida y va iluminando nuestro entendimiento de una manera inusual.
De repente comenzamos a hablar de adonde vamos, de qué buscamos , haciéndonos preguntas de quiénes somos, porqué este camino y no otro, porqué estas situaciones y no otras, qué hacemos en este mundo, a qué hemos venido, cuál es nuestra misión?
Interrogantes para las cuales nosotros no tenemos respuestas. Nos atrevemos a preguntarle a ese amigo que a este tiempo se ha convertido en uno íntimo y El, con toda su paciencia nos contesta una y otra vez, Sígueme! Sígueme y en el seguimiento irás encontrando algunas de esas respuestas y te surgirán muchas más preguntas y será un camino lleno de aprendizajes, de altas y bajas, de consolación y desolación, …y yo estaré en medio de todas esas increíbles experiencias y crecerás y sabrás que estoy contigo todos los días de tu vida, que no me pierdo ni un segundo de tu amada vida que cree a semejanza mía….
El itinerario del peregrino es seguir a Jesús, seguirlo sin preguntas, sin cuestionamientos que nos hacen perder el foco; El sabe a donde vamos ..él es el camino, la verdad y la vida.