Lágrimas

Aunque muchos de los que me conocen dirían que soy una llorona por naturaleza porque me han visto derramar mares de lágrimas leyendo un poema, viendo una película, durante una conversación intima y profunda o simplemente contemplando la creación de Dios como aquel día que rompí a llorar inconsolablemente frente al Gran Cañón en Arizona, lo que no saben es que han sido más las veces que no me he permitido llorar, que he detenido el deseo, que he cortado la intención y han quedado atrapadas dentro de mi millones de lágrimas casi siempre de dolor. Ha sido un mecanismo de defensa por muchos años que, en la entrada a esta cuaresma que inicia mañana he decidido dejar de aplicar. Creo que ha sido inútil querer parar el torrente de emociones que fluyen en situaciones tristes, inesperadas, que te toman por sorpresa y no te das el permiso de dejarlas salir como quieren , libre y espontáneamente. Prefieres guardar la compostura, seguir haciéndote la fuerte, como si el desearlo pudiera hacerlo realidad. No es que ahora quiera llorar por llorar, provocarme lágrimas por gusto, es que no creo que ya pueda, ni quiera pararlas. No las contengo más, ni las de alegría, ni las de tristeza, ni las de compasión, ni las de impotencia, ni ninguna otra que pidiendo permiso o no, quiera salir. Les daré rienda suelta para ver si compenso en mi interior el exceso acumulado durante tanto tiempo. Las dejaré salir todas las que no derramé cuando mi hermano murió, porque debía ser fuerte para mi mamá; también las que quedaron atrapadas cuando mi abuela cerró sus ojos justo en el momento que yo llegaba a la clínica y no me pude despedir; o cuando murió mi suegro y no pude viajar a despedirlo a El Salvador, o cuando murieron las madres de tres de mis mejores amigas, mary, sheila y pily porque debía darles a ellas consuelo…aquellas que no terminaron de salir cuando fracasé ante aquel gran reto en la vida y creía que no me podría levantar …o cuando sentí el rechazo o sufrí la traición de una amiga o su silencio conspirador….cuando dañé una relación sin saberlo o cuando me abandonaron en medio de una lucha….Ya no quiero hacerme la fuerte porque no lo soy. Quiero que mi vulnerabilidad se deje ver y sentirme orgullosa de lo que siento. Soy más humana de lo que aparento, más sensible de lo que dejo ver, más vulnerable de lo que quisiera…Por eso si me ves llorando un día, quizás no me pasa nada en especial,,,simplemente estoy poniéndome al día con mis lágrimas y nada más!!!!!

Mil historias por escribir….

Si tuviera la oportunidad de escribir todo el dia, lo haría; con lápiz, en cuadernos de portadas hermosas y con líneas, rodeada de árboles, en un lugar donde llegara una brisa suave de vez en cuando, acariciante, que no quiera ser protagonista sino acompañante..donde no haya mucho sol, solo el suficiente, preferiblemente con algunas nubes para que filtre su luz y disimule el calor…bueno quizás mejor sin sol, como si fueran las 6 de la tarde de un día de verano…mi hora mágica…

Tengo miles de historias por desempolvar y se que además me haría mucho bien contar…

Escribiría sin descanso de todos los proyectos que bailan en mi cabeza y que no logro poner en blanco y negro… están aún llenos de colores e inconclusos, luchando por ser cada uno el primero, pero la tómbola aún no escoge y saltan y saltan en mi mente todo el tiempo…

Escribiría ademas sobre esos años maravillosos que viví lejos de mi casa al otro lado del mundo, con un corazón de aventura y el deseo de que esos años no terminaran nunca…hasta que crecí, maduré y entendí que era necesario aceptar que terminaran para dar paso a otra etapa y cambiar mi aventura por otra: la de ser mamá.

Escribiría interminablemente sobre lo que ha sido ser mamá estos 24 años desde que supe que mi primera hija vendría el mundo; la hermosa infancia de mis maravillosos hijos y sus propias aventuras, mis aprendizajes , sus travesuras, y el irlos descubriendo día a día como los increíbles seres humanos que son ….las tantas veces que me he equivocado por amarlos demasiado o por corregirlos en extremo o de mis “fracasos” como madre que fueron escuela para mi y que aterrizaron mis expectativas de ser la “mamá perfecta”.

Escribiría de repente de tanta gente que admiro y no lo saben. Personajes de todas las vertientes de mi vida y que han dejado una huella importante en mi corazón…sería una forma de honrarlos y agradecerles el que con su vida y su ejemplo una vez me mostraron algún camino.

De mis amigas escribiría un libro entero!!! Cada una tendría un capítulo especial con los recuerdos más importantes que tengo de cada una que confirmara lo importante que han sido en mi vida; han sido apoyo incondicional, ayuda idónea en este caminar y me han dado el gran privilegio de recorrer miles de kilómetros de risas y lágrimas junto a ellas…priceless….

De mi mamá escribiría varios tomos, uno por cada una de las etapas que hemos vivido y uno extra por las tantas cosas que le agradezco..es mi gran amiga, mi cómplice, mi fan número uno y la mejor mamá de la bolita del mundo!!! Lo de Papi es un caso especial pues haría una serie de tres libros: mi infancia y adolescencia con un artista en casa, uno que amaba con locura y al que tenía en un pedestal de donde lo admiraba de lejos…un segundo donde hablaría de nuestra relación lejos del país viviendo en una cultura diferente y siendo para el mano derecha, izquierda y cerebro….un tiempo intenso para ambos, de grandes retos y de grandes roces…y el momento de bajarlo del pedestal y aceptar su humanidad y seguirlo amando…el tercero hablaría de esta etapa presente, lejos de los escenarios, viéndolo experimentar un tipo de soledad no planificada y poco entendida pero aceptada….ya con nuestros pies y nuestros corazones bien ubicados y con un hermoso sentimiento de comprensión silenciosa….pero ante todo llena de una inmensa ternura que me sale desde adentro cada vez que lo veo a sus ya casi ochenta y nueve años sentado en su mecedora… esperando….

Hay tantas razones más para escribir que definitivamente me voy a poner en eso!!!!

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Y la Vida va….

Me lastima su tristeza…su mirada perdida, los recuerdos que no encuentra…Me duele su ausencia, parece que ya se ha ido, dice tantas veces que está en una larga espera que me asalta el pensamiento de si ya se fue y no me despedí …no se cuando será el último día que lo veré o si cuando se vaya habrá pasado mucho tiempo sin verle…

Me enternecen profundamente sus demostraciones de amor y el saludo con verdadera emoción  y la bendición que me da cada vez que entro al cuarto…como si fuera la primera vez cada vez……. le pongo miles de temas solo para escucharle contar sus historias, remembrando los tiempos de antes…Es como un niño y tiene ya el permiso de decir las cosas como las ve, como las siente y como son, sin el disfraz , sin el disimulo. Ya quisiera yo tener esa dispensa y poder expresar lo que vivo sin temor al juicio, a la critica o al desprecio.

Cada vez está más lejos y más cerca; más lejos de nosotros, de quienes somos, de cómo llegamos a su vida y qué hacemos en ella. Más cerca de encontrar el camino de regreso a ese lugar de reunión con quienes tanto le quisieron en vida, sus padres, sus tías, su hijo y algunos amigos especiales que le han precedido en el regreso a casa….allá se sentirá muy amado y volverá a sentir los mimos que le acompañaron toda su vida….

No quiero ir a visitarle para calmar la culpa, quiero visitarle porque le amo, porque mi amor justifica cada parada en medio de mi día, cada desvío en mi rutina diaria sólo para darle un beso, para darle y pedirle la bendición, para que me sepa presente y reciba el amor que le llevo en la mirada, en el abrazo, en las palabras que repito una y otra vez en respuesta a las mismas preguntas que me hace una y otra vez.

No se ha dado cuenta de cuantos años han pasado…cuantos días han pasado…la vida le ha pasado.  Tiene recuerdos segmentados, escogidos de algunos que marcaron su camino, unos tristemente , otros más alegres; pero algunos simplemente se han borrado como si no hubieran existido….me pregunto cómo estos se quedaron grabados y aquellos simplemente desaparecieron?

Y la vida va. Sigue su agitado curso mientras unos esperan….

Mi casa cuenta mi historia…

Mi casa cuenta mi historia: sus colores, mi estado de ánimo; sus muebles, las etapas de mi vida; sus olores la intensidad con que he vivido; sus espacios, las distintas formas como la disfruto y lo que aquí respiro se convierte en el dulce aroma de un hogar.

La construimos hace 16 años cuando supimos que venía en camino la tercera bendición , Isabella Marie, pues ya no íbamos a caber en el apartamento que teníamos. Elegí cada detalle, pisos, paredes, puertas, ventanas y terminaciones, aunque fue solo después de 5 meses que pudimos poner grama en el patio pues nos quedamos sin dinero! Las puertas…bueno sólo la de las habitaciones, las de los baños vinieron mucho después. Sin embargo ese comienzo un poco difícil, nos hizo apreciar aún más cuando podíamos ir terminando cada habitación,cada ambiente que habíamos soñado y que al cabo de estos años podemos decir que “casi está como queremos”. Todavía estamos planificando arreglos y mejoras, igual que hacemos en la vida de cada uno…es un proceso que no termina.

Cada cuadro en la pared viene de algún sitio, una experiencia, de seres queridos que ya no están presentes y que honramos, de aquellos que viven y celebramos, de algunos con los que he cruzado caminos y han dejado su huella en mi. Cada adorno tiene un porqué…porque me gusta, porque me lo regalaron, porque es lindo…en fin. Realmente no hay objetos que sobren y todos tienen un lugar especial, muchos de ellos solo ven la luz en determinadas épocas del año, porque los intercambiamos para que parezcan siempre nuevos y lo logramos! Es otra forma de ahorrar y también de disfrutarlos de manera diferente.

Casi todos los muebles tuvieron otro dueño antes de ser “míos”. La forma como han llegado hasta mí, les ha dado el valor: regalo de mami, herencia de mis abuelas, de mis bisabuelas o tíos, de los padres y abuelos de mi esposo, de amigas y amigos que conocen de mi fascinación por los muebles antiguos y de madera color caoba. Hasta un reclinatorio de un lejano monasterio de El Salvador traído por mi suegra en una maleta enorme y cargándolo ella misma, encontró asilo en mi casa luego de una larga búsqueda por tener un sitio donde doblar mis rodillas para orar. Todos tienen su propia historia que llegan para fundirse con la mía. Los más viejos deben superar el siglo; los más jóvenes ya tienen 10 a 15 años…no es que no me gusten los muebles modernos, son bonitos y me encantan verlos en las casas de mis amigas, solo que a mi me encanta el sabor a herencia, a tradición, a generación tras generación ….prefiero ese sabor a historia que me envuelve en su misterio.

Mi casa por sobre todas las cosas, está llena de recuerdos, de vivencias. Para mi es como entrar a un gran teatro a ver una obra o al cine a ver una pelicula. Cuando pienso en todo lo que he vivido dentro de mis tan queridas paredes, no puedo menos que sonreír. En ellas he celebrado la vida, he sido muy feliz y he reído sin parar; también he llorado , pero el saldo es a favor de lo bueno, de lo maravilloso que es tener un lugar que puedas llamar hogar . Vivo agradecida de tenerlo y compartirlo con los que amo. Aquí se han dado cita todos los que en un momento u otro han sido parte de mi vida. Esa era una de las condiciones cuando decidimos hacerla: teníamos que compartirla y hacer de ella una fuente de alegría para otros y la mejor excusa para celebrar toda ocasión juntos.

Mi lugar favorito es mi habitación. Es mi gran refugio. Aunque me encantan todos los espacios, si tuviera que escoger solo uno, escogería mi habitación una y otra vez. Esta repleta de libros, fotos, cuadros, libretas, música, recuerdos y más recuerdos.

En mi casa he visualizado mi propia vida de muchas maneras, he atrapado mariposas, he soñado con flamboyanes, he sembrado hortalizas y he visto florecer año tras año mis trinitarias. He disfrutado de impresionantes fuegos artificiales en la distancia y he sido cómplice de la noche más estrellada del año desde mi ventana. Desde esa misma ventana cada mañana, doy la bienvenida al día que llega y me encuentra un poco perezosa mientras los imponentes rayos del sol que por ella penetran terminan de despertarme aún sin querer.

He vivido noches intensas y días tranquilos, noches de luna y días de cielos azules intensos, temporadas de vientos y lluvias y de temperaturas frías inesperadas. He llegado cansada y he recibido acogida, he recibido abrazos inesperados y besos de mariposa. Definitivamente la historia de mi casa es mi historia y todavía tiene mucho que contar..como yo.